TECNOLOGÍAS PARA LA PREVENCIÓN DE FUGA DE DATOS


No cabe duda que la facilidad para procesar, almacenar y transmitir la información que las TIC nos brinda a su vez dificulta el control sobre la misma, para muestra de lo anterior: la fuga de información en medios digitales. Dicho problema se ha colocado dentro de las primeras cuatro tendencias sobre delitos informáticos en este año [1] y además, es una noticia común en los medios de comunicación, desde la fuga de los primeros cuatro capítulos de la nueva temporada de “Game of Thrones” [2] hasta el robo de datos personales en una de las tiendas departamentales más populares de México [3].

Parece que si las condiciones son propicias, alguien extrae o pierde información que incluye documentos laborales, bases de datos con información sensible, fotografías o videos que en cuestión de horas el público puede descargar desde la comodidad de su dispositivo personal.

El problema principal de la fuga de información es que las amenazas, las vulnerabilidades y las malas prácticas de seguridad que la propician se presentan en una gran variedad de escenarios durante el ciclo de vida de la información: creación, procesamiento, almacenamiento, transmisión y deposición.





Durante la creación o la adquisición de la información olvidamos definir cuáles van a ser las reglas del uso de la misma, comenzando así los problemas de control. ¿Quiénes tendrán acceso? ¿En cuáles dispositivos se podrá almacenar? ¿A quiénes se podrá transferir? ¿Se puede publicar? ¿Durante cuánto tiempo será útil? Son preguntas que podríamos plantearnos justo en el momento de adquirir o crear dichos medios, no sólo para información laboral, también para la personal.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario